Proyecto de Campo

Bonos de carbono en fincas cafetaleras

El objetivo principal de este proyecto es el de proteger el bosque tropical a través de la emisión de bonos de carbono que se usarán para compensar las emisiones generadas por la producción de fincas cafetaleras. Los árboles y las plantas pueden capturar dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero, y alimentarse de él para crecer. Este proyecto consiste en trabajar con las fincas cafetaleras para aumentar la cantidad de carbono capturado por su población vegetal. Esto incluye el manejo y conservación de alrededor de 150 hectáreas de selva.

Información Básica

  • Municipio de Tapachula, Chiapas
  • Producción de más de 5,000 bonos de carbono al año certificados por CAR
  • Compromiso del dueño forestal de proteger el ecosistema por al menos 100 años
  • Aproximadamente 210 sitios de monitoreo levantados
  • 50 personas trabajando en pico de proyecto

Descripción del proyecto

Las distintas etapas del proyecto son las siguientes: 1) Diseño del proyecto, 2) Levantamiento de sitios de monitoreo, 3) Elaboración del inventario de carbono forestal, 4) Elaboración del manual de especies de la zona, 5) Verificación por un organismo acreditado, 6) Emisión de certificados de carbono, 7) Monitoreo, reporte y verificación constantes a través de los años y 8) Labores de restauración permanentes en la selva.

Detalles

Problemática de la zona

Es una región en la que tradicionalmente ha habido plantaciones de café. Se ha respetado hasta ahora la cobertura original de los bosques que hemos decidido conservar. Sin embargo, hay presiones para incrementar la plantación en detrimento de los acervos de carbono de la selva. Esto dañaría el ecosistema, con repercusiones nocivas tanto para la fauna como para la flora de la zona.

Dimensión y magnitud del proyecto

El área total del proyecto es de 900 hectáreas y el área intervenida es de 180 hectáreas.

Condiciones naturales

Este ecosistema se caracteriza por tener bosque mesófilo de montaña y bosque tropical. Hemos reconocido, gracias a la elaboración de un manual de identificación de especies, más de 200 especies de plantas vasculares distribuidas en 120 géneros y 59 familias botánicas. Entre los avistamientos de fauna gracias a cámaras trampa que colocamos destacan Puma concolor, Dasypus Novemcynctus, Coragys atratus, Spilogale angustifrons, Crotalus aquilus.

Capacitaciones

Trabajar de forma segura es una prioridad, y un reto importante al que hacer frente cuando se gestionan operaciones de campo. En el evento de que nuestros rigurosos protocolos de seguridad no logren evitar un accidente, entrenamos a todos nuestros jefes de cuadrilla en primeros auxilios con certificación DC3, así como el conocimiento y el equipo necesario para atender mordeduras de serpientes venenosas en campo. Realizamos también capacitaciones de emisión de bonos de carbono, levantamiento de inventario forestal y labores continuas de reforestación.

Beneficios

Entre los beneficios ambientales más destacables está el de la protección y restauración de un ecosistema que alberga una importante cantidad de especies florísticas y de fauna cuyo hábitat se encuentra amenazado. Asimismo, en Toroto creemos que una de las mejores herramientas que tenemos en la lucha contra la crisis climática es la fijación de carbono en suelo, y podemos aprovechar oportunidades con operaciones agroforestales comerciales como, por ejemplo, las cafetaleras. Queda claro que sí es posible implementar soluciones basadas en la naturaleza sin afectar ingresos o rendimientos, aumentando la resiliencia de nuestra economía y nuestra sociedad.

¿Cómo mides el carbono en los árboles?

Los árboles consumen dióxido de carbono (CO2) a través de la fotosíntesis. El oxígeno (O2) es devuelto a la atmósfera, y el carbono (C) pasa a formar parte de la madera del árbol. Aproximadamente la mitad del peso de cada árbol es carbono que estaba en la atmósfera y ahora está en un tronco. Lo que hacemos es establecer sitios de monitoreo en la selva; aproximadamente 100. En cada sitio de monitoreo se miden los diámetros y las alturas de todos los árboles. Esto nos permite saber, con un error de menos del 7%, la cantidad de carbono que hay en toda la reserva. Este proceso, además, es auditado por un verificador científico que certifica la veracidad del trabajo de Toroto.